8 de enero de 2008

SÉ CON SINCERIDAD

Hay muchos valores en este mundo nuestro y muy bellas cualidades en el hombre que parecen estar adormecidas en la sociedad actual. Una de ellas es la SINCERIDAD.

La SINCERIDAD es una virtud propia y característica del ser humano, ser sinceros hace del hombre un ser noble, íntegro, manifestación de lo bueno y lo bello que habita en el interior de todos y cada uno de nosotros, e incluso mostrar -porque no- nuestra limitación.

Hoy en día la sociedad ha perjudicado en sobremanera la expresión y la manifestación de esta virtud, se vive de cara a la galería, existe todo un formulismo y toda una liturgia para ser correctos, para mostrarnos agradables, hay que ser falsamente honestos con el único fin de conseguir un interés, una atención, un objetivo, un beneficio material. Lo exterior valora lo exterior, es decir, la apariencia, lo extravagante, la imagen, la forma, el aspecto, los modales, el trato… todo aquello que podemos ver, pero que realmente no es lo que hay. Nos damos la mano, esbozamos una sonrisa, una palmadita en el hombro, reímos las gracias y por detrás nos dejamos verdes, ¡pero eso sí!, quedamos de lo más agradables, simpáticos e incluso respetuosos y educados. En ocasiones y con el tiempo nos damos realmente cuenta de lo que de verdad se escondía detrás de algunos u otros.

Ser sinceros no es una actitud, no es una norma, no es algo que se pueda cambiar dependiendo de la ocasión o del momento, la sinceridad, el ser sinceros, es una forma de ser, es una manera de vivir, es un mostrarse tal y como uno es de verdad.

Vivir y relacionarse con SINCERIDAD no es tarea fácil, no es un método, no es un sistema que se aplique sin más, como cambiarse de ropa o de coche. El ser SINCERO es el ser que se expresa sin artilugios, sin máscaras, sin hipocresías, sin tapujos ni disfraces, sin pretensiones de aparentar lo que no se es y posiblemente lo que no se puede, es ser abierto, espontáneo, libre, descubriendo que entre nuestra expresión y nuestro interior hay una integridad, hay una armonía, existe una correspondencia, que no somos perfectos, ni maravillosos, ni mejor nadie, simplemente somos.

Ser SINCERO no es decir siempre todo lo que uno piensa o cree o se espera, sino saber decir y expresar lo que realmente requiere el momento, la situación o el otro, es ser honesto con uno mismo y con los demás, no es querer ser el mejor o quedar muy bien, sino sencillamente ser, siendo verdaderos y siendo leales.

La SINCERIDAD no tiene porque ser cruel, aunque algunas veces puede doler y mucho, pero la persona que ofrece esa cualidad o esa virtud es una persona con la que se puede contar, es alguien en quien se puede confiar, es alguien en quien nos podemos apoyar y ayudar mutuamente.

Quizás surjan ocasiones o momentos en que no podamos expresar realmente nuestro sentir, nuestro deseo o nuestro pensar, pero es mucho más importante ser reservados y prudentes que decir aquello que no pensamos, ni sentimos o decirlo porque así se espera de nosotros.

Creo que esta frase de Henrik Ibsen resume muy bien lo que quizás no sé si he sabido expresar:

"Si no puedes ser lo que eres, sé con sinceridad lo que puedas."


6 divagaron conmigo:

Bruno dijo...

Estamos en un mundo donde no nos podemos fiar ni de nuestra sombra. Incluso nuestros mas allegados nos la han jugado alguna vez y todo es gracias al instinto de supervivencia. No se puede ser sincero si se intenta sobrevivir en esta jungla que son nuestras vidas.

Siendo simples, podríamos decir que ser sincero no está de moda

Buen texto, saludos

MARIA dijo...

Yo creo que sí podemos ser sinceros. Serlo hasta donde se nos permita o hasta donde se pueda.

Ser sincero no significa ser cándido o ingenuo, ni mucho menos. Valoramos mucho la persona que nos habla con honestidad, la persona que actúa con franqueza, la persona que cumple su palabra o sus promesas, la persona que se muestra sin engaños y que sabemos que estará y nos responderá sin falsedades cuando la necesitemos, le hablemos o la escuchemos.

No entro en el entramado social porque esa es otra historia, mi objetivo es simplemente una mención a la particularidad de cada uno. La jungla en la que estamos inmersos, ciertamente valora muy poco la sinceridad o la ignora porque “no está de moda” y sin embargo (seamos sinceros) la buscamos en muchos momentos de nuestra vida.

Particularmente prefiero una palabra sincera, aunque sea dura, que una manifestación piadosa pero falsa. Cada uno tiene la libertad de escoger sus preferencias.

Saludos, Bruno

.

Currican dijo...

...

Es curioso descubrir
la fina línea que separa
la virtud del pecado.

El saber de la ignorancia.
La sinceridad de la mentira.

¿cuanto hay de narcisista
en nuestro deseo de ser escuchados?
¿cuanto hay de egoísmo
en nuestro ofrecimiento de amistad?

¿debo formular al revés las preguntas?

¡Que más da!
Cuando el comercio es justo
cuando el intercambio es equilibrado
no nos preocupamos
alimentamos las relaciones
las vemos sanas

¿Mentimos y solo escuchamos
para poder ser escuchados?

Razonando posiblemente nos encontremos
ante un callejón sin salida
una aparente contradicción
y lo mencionas, a la vez que desvelas

"ser sincero no es decir siempre
lo que uno piensa o cree"
y lo dices...
porque piensas, sientes, percibes
las necesidades del otro
su existencia, su yo,
porque le amas
porque en ese momento amas
y el amor tiene más valor
que la verdad que se ve
¡en ese momento amas!
ese momento es perfecto
ese momento es merecedor
de la eternidad
¡cuanta belleza esconde!
pero eso se olvida pronto
y se condiciona
a lo que Bruno dice...
¡que nos la juegan!
¿que importa si somos?
¿acaso pretendemos cobrar el amor que ponemos?
Ser ingenuo, ¿es acaso algo más
que no haber recibido el pago
que consideramos justo?

Es de sabios entrar en el entramado social,
aún más que unos segundo para descubrir
las mentiras que nos hacen creer
las mentiras convertidas en normas
en leyes, en justicia

Y es de fuertes la entrega
aún intuyendo
que podemos ser engañados
descubre siempre al ser libre
al ser que se sabe, que se conoce,
que se acepta, que ama,
que ama sí, sin esperar,
sin siquiera sufrir el acoso
del fantasma del deseo correspondido
¡cuanta libertad!

Ibsen quizás ignore
que hay mucho amor en la sinceridad
y mucha sinceridad en el amor
y siempre se puede ser
acaso solo un loco
prefiera parecer
ingenuo o cándido
pero es un loco muy fuerte
si en el fondo, lo que hace
lo hace por amor
¡siempre es sincero!

Y es que la fina linea
la delgada linea
está en el origen
en nuestro interior
mucho más que en nuestros actos

el amor nos libera
el amor nos deja ver
¿para que hablar de sinceridad?
siempre seremos sinceros...
¡si amamos!

...

Dédalus dijo...

Decía Livry que "La franqueza no consiste en decir todo lo que pensamos, sino en pensar todo lo que decimos."
Como veo que te agradan las citas (a mí también), me ha parecido oportuno dejarte una.
Me ha gustado leerte.

Sinceramente.

MARIA dijo...

Echaba de menos tus comentarios CURRICÁN.

Tus palabras nos presentan al ser interiormente perfecto, ese ser que vive amando y amándolo todo y a todos, un amor filantrópico en su sentido mas originario, en sentido de cãritãs.

Mi reflexión sobre la SINCERIDAD intentaba solamente resaltar como ese valor que parece estar “adormecido” en nuestra sociedad de hoy, puede estar también a nuestro alcance, parcial o fugazmente, con propósito o sin él, intentándolo y valorándola, por necesidad o por razonamiento… cada uno puede hallar su forma de vivir sinceramente, como lo sienta, como pueda o como se le permita. El hombre como ser humano, es imperfecto, es limitado, incognoscible en esencia y por tanto no posee, ni puede abarcar el íntegro conocimiento ni la total sabiduría de nada, pero hay en él cáritas, y hay amor, y hay bondad y verdad, belleza, compasión, sentimiento, entrega, cordialidad, donación… y sus opuestos, evidentemente, y el hombre es un compendio de todo, con posible abundancia de algunos pero sin excedencia de nada.

Ahora dime ¿cómo descubrir esa fina línea que separa la virtud del pecado, el saber de la ignorancia, la sinceridad de la mentira?, ¿crees realmente que se puede descubrir?

Creo que su descubrimiento, si alguna vez se revela, difícilmente sirve para alguien más que el que la descubre.

Nuestra limitación nos hace ser narcisistas porque “necesitamos” ser escuchados.
Nuestra imperfección nos hace ser egoístas porque cuando damos generalmente “esperamos” algo a cambio.
¿Mentimos para ser escuchados? Quizá sea así porque vemos la mentira como una levedad ante la imperiosa “necesidad” de ser escuchados (refiriéndome al hombre en si mismo, no como parte del entramado social).
Realmente sí es de FUERTES LA ENTREGA, porque muestra que existe más bondad, más amor, más cáritas… hay más de bello y de verdad, en ese ser, que limitación, por eso es más libre.

No creo que Ibsen ignorara “QUE HAY MUCHO AMOR EN LA SINCERIDAD Y MUCHA SINCERIDAD EN EL AMOR”, creo mejor que Ibsen nos está resaltando esa limitación y ese desconocimiento del hombre en sí, por eso “si no puedes ser lo que eres” (un ser perfecto), “sé con sinceridad” un hombre, un ser humano.

La “jungla” que menciona Bruno, y el “ENTRAMADO SOCIAL… QUE NOS HACEN CREER LAS MENTIRAS” al que aludes, es lo que nos va moldeando y modelando en función del tipo o pautas que nutre y requiere la sociedad en la que estamos inevitablemente vinculados y atados. En ese proceso se van devaluando y/o perdiendo unos valores en función de otros y cuanto menos enlazado está el hombre a la sociedad es cuando realmente es más libre, porque es INGENUO O CÁNDIDO, porque SE ACEPTA, porque SE AMA y AMA SIN ESPERAR, porque es LOCO, porque no está totalmente atado, porque…

Pero seamos sinceros de nuevo y reconozcamos que el hombre de a pie, el hombre de la calle, el hombre que es cada uno de nosotros, no amamos hasta el extremo de todo por nada, pero sí deberíamos SER SINCEROS EN LO QUE PODAMOS.

Saludos y me alegra reencontrarte.

.

MARIA dijo...

Hola DÉDALUS, bienvenido a las LOCURAS.

Sí me gustan las citas, aunque no me gusta abusar de ellas.
Suelo elegirlas con cierto tiento porque he de reconocer que expresar y escribir sobre ese caos del pensamiento en ocasiones me resulta complicado, y a veces las citas (algunas) pueden ayudarme a resumir o a especificar mi deseo.

Evidentemente las que hacen referencia a la LOCURA tienen un encanto especial para mí, aunque también mes gusta escogerlas bien, son manías, propias de las LOCURAS DEL PENSAMIENTO.

Saludos.

.