7 de febrero de 2008

LUZ, HIJA DE LA NOCHE


Luz del amanecer que…
nace al terminar la plenitud de las sombras.
Donde mi alma se acurrucó en la tuya.
Donde tu corazón se alojó en el mío.
Donde nuestros cuerpos en uno se fundieron.

Luz de la mañana que…
brota de la saciedad de la noche.
Donde la realidad se encumbró.
Donde la plenitud se colmó.
Donde la donación se dio.

Luz naciente
surgida de la cumplida oscuridad.
Donde lo oculto lentamente se mostró.
Donde lo invisible calladamente se palpó.
Donde lo ignorado tímidamente se descubrió.

Luz, amanecer, aurora, claridad…
hijas radiantes nacidas de la noche.
Una noche vivida y una oscuridad amada.
Una sombra alejada y una tiniebla despejada.
Una vida ofrecida y una vida recibida.

Luz de la noche que alumbra los días.
Luz de los días que ilumina el camino.
Luz en el camino que da sentido a la vida.
Luz a la vida que halla al amor.
Luz en el amor… que habita en ti.

¡Luz!
¡Luz en esta vida que me vive!
.

2 divagaron conmigo:

IGNACIO dijo...

Luces que nos señalan el camino, cuando la oscuridad no nos deja ver, luces compartidas.
Besos.

MARIA dijo...

Las luces compartidas nacen del sentimiento, del amar, del sentir, del entregarse, del darse... luces que brillan desde dentro para señalarnos el camino.

Cuando el camino es andado de esta forma la vida puede ser tan grata como dar un paseo.

Besos Ignacio, tus comentarios son como brisa en el camino.
.