3 de julio de 2008

SOLEDAD


Soledad, compañera infatigable de mis días,
amiga de mis tiempos,
que a veces hurgas, sondeas, llenas
y en otras hundes con manos plenas.

Soledad que me traes añoranzas,
que me asignas horas sombrías,
que me alientas y me olvidas,
me amenazas y me das la vida.

Instantes perdidos, ansias desechadas,
deseos en el olvido, pensamientos al descuido,
blanco, gris, negro… vacío
y tú… siempre conmigo.
*

15 divagaron conmigo:

TOROSALVAJE dijo...

Otra vez el doble sentimiento, por una parte te felicitaría por el poema, y sin embargo cuando lo leo me deja un regusto amargo por ti.

Las dos cosas.

Besos.

Clair de Lune dijo...

Cuando la soledad llama a nuestras vidas siempre nos sentimos tentados a abrirle la puerta y dejarla entrar. Quizá compartir con ella un breve tiempo nos pueda ayudar a reflexionar, pero has de tener cuidado con ella ya que es una amiga muy posesiva y una vez que la dejes entrar necesitarás mucha fuerza para conseguir echarla.

El poema como siempre magnífico.

Mil abrazos,

Clair de Lune

Verbo... dijo...

Gracias por tus palabras en mi blog
Un abrazo fuerte y cálido.

Un beso ♥

M.

Verbo... dijo...

El cuarto, la silla, la ventana, las cortinas, el piso y las paredes con sus cuadros, se sienten y se ven deshabitadas, también la joven de la ventana podria sentir que falta alguien, que pueda ocupar la silla, ésa silla que espera...

Un beso ♥

M.

Fernando Sarría dijo...

la soledad es una estación..de tiempo?...de tren?...la vida...besos dulces.

Luka dijo...

Qué extraña es nuestra compañera Soledad, a veces estamos encantados de que venga a visitarnos, pero si se quiere mudar para mucho tiempo empieza a ser incómoda...
Me quedo con "que me alimentas y me olvidas, me amenazas y me das la vida"... Así es nuestra querida y odiada soledad...

Un fuerte abrazo querida Maria, de esos que hacen que la Soledad se escape, aunque sea sólo unos instantes.

IGNACIO dijo...

A veces me pregunto si realmente existe la soledad, siempre tenemos nuestro propio reflejo interno, con el que conversamos a menudo, y a ésto no se si llamarle soledad.

Tal vez, por eso acabas.
Y tu siempre conmigo..

Besos amiga.

Trini dijo...

Siempre he pensado que debería de existir una palabra que denominase a esa soledad deseada y que así pudiésemos diferenciarla de la otra, esa que nos asfisxia.

Muy bello el poema María.

Un abrazo

mi despertar dijo...

Conmigo, sin ti, con él, sinmigo, contigo

Besos

Inés Bohórquez dijo...

he llegado a pensar que la soledad es parte de nosotros como si hubiesemos sido creados para vivir con la finalidad de terminar solos, me comprendes?

es como si todo irremediablemente nos llevara a ese estado, incluso
a veces hago de todo para poder sentirla de cerca,
a veces solo hablo de ella
a veces solo se que soy ella
...

me encanta leerte!

y las fotos geniales .

Oceanida dijo...

Que gran conocida, la soledad.

Y aunque siempre se la teme, yo creo que siempre es dulce.
En las heridas, en su misma esencia.

Otro beso.

Pd.- Hace dias que no venia, y me encanta poder leer mas de un post tuyo a la vez. El tiempo que absorve. ( Como la soledad, buena o mala )

Jesús M. Tibau dijo...

la soledad es nuestra compañera más fiel y, para nuestro bien, hemo de aprender a convivir con ella, amándola si es preciso, y engañándola también

Raúl dijo...

"qué raro que seas tú, quien me acompañe, Soledad, a mí que nunca supe bien cómo estar sólo" (Jorge Drexler)

Anónimo dijo...

Soledad, amiga Soledad, amada soledad, !ah! saludos de nuestro amigo el Silencio, !os pido nunca me dejeis!

chalo dijo...

Yo también le he escrito a la soledad. http://chalo.wordpress.com/2008/05/25/la-soledad-inspira/