29 de febrero de 2008

ME DUELE SENTIR

Me duele imaginarte.
Me duele tan sólo el pensarte.
Me duele… hasta respirar el olvido.

Y por dolerme…

Me duele el alma por no tenerte,
el eco de tu nombre por no poder nombrarte,
y los sueños de mis noches por no dejar de soñarte.

*

Siento la pesadez del olvido.
Siento la tempestad de mis deseos.
Siento la ausencia de los días.

Y por sentir…

Siento tu carencia en mi vida.
Siento tu amor desde el vacío,
ese vacío de no poder estar contigo.

*

26 de febrero de 2008

SIEMPRE MÁS ALLÁ


Envuelta en una burbuja
ando descalza en la arena de mis pensamientos,
gotas de ayer resbalan de entre mis anhelos,
y en cada gota un deseo de ti.

Pasan, se escapan, corren sobre mi rostro,
ruedan sobre mi pecho, cruzan el alma
y se detienen en el corazón
¡Son tantas! ¡Tantas, amor!
que corren alocadas en tu busca,
perdiéndose en la arena,
que como huellas quedan tras de mi.

La marea viene, se aleja, se va…
las huellas caídas en la arena
desaparecen en el mar del olvido,
camino hacia ningún lugar.

Mi mundo es una burbuja de aire, de brisa,
de gotas de mar… todas yendo… siempre en tu busca.

Más allá. Siempre más allá.
.

22 de febrero de 2008

¡ARDA YA TODA MI VIDA!


Que larga es la oscuridad cuando se aguarda,
cuando se espera lo que sin querer se rompió.
Esa impaciencia… esos impulsos,
esa fuerza de lo sensible que se apodera,
se disfraza de pensamiento
lanzándose sin poderme evitar.

¡Sentirlo!
¿De qué sirve sentirlo cuando lo pasado
es ceniza de lo quemado ya?.
De nada vale lo que ya no está.
Pasan los momentos, la fuerza se adormece,
y sé que de nuevo… todo volverá a pasar.

Ese ser incontenible,
esa impulsividad,
ese ansia que me quema
esa… que siempre me quiere abrazar.
Esa insaciable agonía de lo hecho,
que una y otra vez surge sin poderla evitar.

¿Quién puede doblar la impaciencia?
¿Quién sujetar la impulsividad?
¿Cómo contener lo incontenible?
¿Cómo dominar la ansiedad?

Ardo de inquietud, ardo de penalidad
¡que arda ya toda mi vida!
por lo que una y otra vez siempre repetirá.

19 de febrero de 2008

"UN BESO PARA TU NOCHE"

IR
Quisiera guardar esas palabras que la vida deja susurradas en mí,
retenerlas, mantenerlas vivas y bellas siempre como hoy.

Palabras engalanadas de luna llena,
lanzadas con amable sinceridad,
con agradable espontaneidad,
escritas para alojarse en mí latir.
a mí destinadas y hacía mi vertidas.

Vosotros poetas de la naturalidad.
Artesanos de las palabras sencillas.
Hacéis que lo pequeño sea grande,
que lo reducido sea inmenso,
y que lo humilde sea lo afable de la vida.

Gracias, por las bellas palabras
derramadas suavemente en el corazón.
.

18 de febrero de 2008

SÓLO EXISTO... SI EXISTES


Si quisieras encontrarme, bastaría con buscarte a ti.
Si quisieras hallarme, bastaría con mirarte a ti.
Si quisieras verme, bastaría contemplarte a ti.
Sólo… si existes.

Bastaría encontrarte, con buscarme a mí.
Bastaría hallarte, con mirarme a mí.
Bastaría verte, contemplándome a mí.
Sólo… si existo.

Sólo verte basta para verme.
Sólo sintiéndote puedo sentirme.
Sólo con que estés… estoy.
Sólo con amarte… vivo.

Sólo existo… si existes.
.

13 de febrero de 2008

AMOR ¿cuál es tu misterio?


Entras sin avisar.
Apareces cuando menos se te espera.
Te apropias y ocupas mi espacio.
Haces latir mi corazón a tu antojo.
Cubres de encanto a quien tú eliges.
Mi pensamiento se acomoda a tu elegido.
El más leve sonido de sus palabras tiene el poder de un hechizo.
Un breve roce de sus labios me hace alcanzar la cima.
La más sencilla manifestación… se convierte en mi horizonte.

Te vas… me dejas.
Desapareces… no sé cuando volverás.

Amor ¿qué eres?
¿De dónde vienes?
¿Por qué te vas?
¿Por qué me siento tan frágil entre tus manos?
¿Por qué me puedes así?


¿Cuál es tu misterio? Amor
.

10 de febrero de 2008

"DONDE HABITE EL OLVIDO"



















Regreso del país del olvido,
donde nadie acude ya jamás.
Los pasos del camino se borraron,
o se extraviaron las huellas del caminar.
Mi ayer lo encontró de nuevo,
por eso vengo aligerada en este regresar.

He caminado por sus calles del vacío,
me he paseado por sus avenidas de la nada,
he oído la muda agonía de las palabras hirientes,
y he recorrido el sendero de las huellas olvidadas.
Fui a acompañar la comitiva del sepelio,
encaminaban los pasos hacia la sepultura del abandono.

Vengo de enterrar el pasado,
me acompañaron las envidias y los rencores
asistieron plañideras resentidas y sollozantes ofensas,
no faltó el oscuro egoísmo, ni la intratable incoherencia,
allí se fueron quedando todos: el dolor, el desamor,
la carencia, la ausencia, la melancolía, el desagravio…
todos los olvidados de un ayer, de un pasado que pasó.

Hoy que ya regresé, mi caminar apremió su paso
olvidó el sentir, sepultado el abandono y enterrado el pasado.
Mi ahora se acaricia de la brisa fresca del presente
para resurgir al mundo y renacer de nuevo a la vida.
Mi caminar regresa descansado a la vida del mundo,
lleva el alma libre y el corazón ardiente.

Tímidamente nace hoy el sol de un nuevo día,
en el amanecer… un horizonte despejado,
un resplandor especial en el aire
y la caricia en mi rostro del aire mañanero.
Hoy el mundo asoma a mis ojos
en ese espacio donde sólo hay presente que vivir.


Nota:
"DONDE HABITE EL OLVIDO"
verso de la rima LXVI de G.A.Bécquer y posterior obra de Luis Cernuda (1932-33)

7 de febrero de 2008

LUZ, HIJA DE LA NOCHE


Luz del amanecer que…
nace al terminar la plenitud de las sombras.
Donde mi alma se acurrucó en la tuya.
Donde tu corazón se alojó en el mío.
Donde nuestros cuerpos en uno se fundieron.

Luz de la mañana que…
brota de la saciedad de la noche.
Donde la realidad se encumbró.
Donde la plenitud se colmó.
Donde la donación se dio.

Luz naciente
surgida de la cumplida oscuridad.
Donde lo oculto lentamente se mostró.
Donde lo invisible calladamente se palpó.
Donde lo ignorado tímidamente se descubrió.

Luz, amanecer, aurora, claridad…
hijas radiantes nacidas de la noche.
Una noche vivida y una oscuridad amada.
Una sombra alejada y una tiniebla despejada.
Una vida ofrecida y una vida recibida.

Luz de la noche que alumbra los días.
Luz de los días que ilumina el camino.
Luz en el camino que da sentido a la vida.
Luz a la vida que halla al amor.
Luz en el amor… que habita en ti.

¡Luz!
¡Luz en esta vida que me vive!
.

6 de febrero de 2008

QUISIERA SER... PERO SOY

Quisiera ser la luz que alumbra los días,
ser la oscuridad que oscurece las noches.
Quisiera ser el agua que corre hacia el mar
y el aire y la brisa y el viento que acaricia al pasar.

Una mirada quisiera ser en tus ojos.
Una gota de agua que saciara tu sed.
Quisiera ser el aliento que tu cuerpo respira,
o la noche que tus sueños pueden ver.

Ser el instante de gozo y el momento de dicha.
Ser el cielo de tus anhelos o el cauce de tus deseos.
El aroma de tu encuentro quisiera ser
y la sonrisa de tu dicha poder mecer.

Ese sabor dulce de los besos.
Ese alternado palpitar de tu corazón.
La dulce melodía de la vida que te ansía
o el triste llanto de la doliente desazón.

Ser el todo y la nada,
la llenura y el vacío.
Ser la causa y el sin motivo,
la realidad y ser el olvido.

Pero sólo soy la llama de una ilusión,
el aroma amable de unas caricias.
Un pensamiento arrogante que ansía
ser un dulce sueño de amor… algún día.

3 de febrero de 2008

COMO LLUVIA DE VERANO

Como lluvia de verano,
como un inesperado temporal,
eres agua que acaece,
improvisadamente como un vendaval.

Traes el aroma fresco y el sabor mojado.
Rocío de los adentros, corrientes ocultas.
Tus manos surcan la tierra, buscan discurrir,
y la tierra se abre para saber de ti.

Gota a gota vas calando,
vienes, te acercas, me inundas cada rincón,
lentamente y con prisa, tus manos, mis labios
se anegan con tempestuosa pasión.

Los deseos se destapan,
corremos veloz, derrochamos las ansias,
flameamos los cuerpos, quemamos las llamas…
y nos fundimos en un latir.

Llega el atardecer… y…
la lluvia cesa, renace la calma,
todo se sosiega, todo se diluye,
todo vuelve a ser… como fue ayer.

Es tan sólo una tormenta,
tan sólo … un breve temporal,
y como lluvia de verano…
ruidosa, estrepitosa… pero banal.
.

1 de febrero de 2008

AMOR Y DOLOR

La vida te lleva a mi vida.
Es un comienzo, es un principio, es… el inicio.
Curioso momento… uno más.
Una palabra… mi atención.
Una sorpresa… mi desconcierto.
Una frase… un cauce.
Misterio… una trama.
Un cruce de opiniones… y surge la propia vida.

Lo desconocido… se muestra sutil.
Tu acercamiento… desvela dolor.
Y entre toda esa amalgama de comunicación,
aflora el sentir, distante, disfrazado, oculto,
pero compañero de mi corazón.

Es un sentir conocido,
es un viejo desear,
es el amor oculto,
enmarañado, disimulado, velado,
asfixiado en el tiempo,
pero vivo… que grita su cautividad.

Momentos vividos,
conocidos por mí,
viejos en la historia del mundo,
nuevos ahora, en este vivir.

Late el corazón, por el dolor de lo ajeno.
¡Grita el alma!, por ese viejo y persistente sufrir.
Es el amor que golpea de nuevo,
la puerta que no se ha de abrir.

Y mientras…
tu camino que no es mi camino,
tu amor que no es mi amor,
tu dolor que no es mi dolor,
se cruzan en un sentir común,
en un cercano sufrir,
en un querer compartir,
pero tu camino no es mi camino,
ni tu amor es mi amor,

sólo me queda... acompañar tu dolor.