13 de febrero de 2009

TIEMPO

Para ti, iRobot, sin dosis de olvido.


Los inviernos siempre son iguales,
somos nosotros
que en cada uno de ellos
hemos caminado un trecho más.
Recordamos los primeros,
quizás porque teníamos mucho que ver,
todo que aprender,
porque nuestra memoria estaba desnuda,
porque nuestro sentir estaba por estrenar.

Nuestros inviernos se suceden,
también nuestras primaveras van avanzando
y en cada una de ellas algo nos atrae
y algo nos distancia,
algo quisiéramos retener
y algo no quisiéramos repetir.
Y la espiral sigue
en un avance igual y distinto a la vez
y como dijo el poeta:
“nosotros los de entonces ya no somos los mismos”

Acumulamos tiempo
y ya no importa tanto
si es invierno o es primavera,
el tiempo nos trae nuevas instrucciones.

El tiempo que dejamos atrás
va quedándose
con nuestra inocente alegría,
con nuestra sorpresa,
con nuestro atuendo
y ya no importa si cruzamos
un nuevo invierno
o estrenamos una hermosa primavera
porque hemos descubierto
nuestras propias estaciones,
esas que no se ven.
Ese diluvio cuando el corazón se desgarra
y ese florecer cuando el latir se acelera
y aprendemos a cubrirnos el rostro
cuando la tempestad se desata,
y a tirar las cortinas
cuando el sol se cuela en el alma.

Callamos lo que no se puede decir,
ocultamos en la noche nuestros adentros
y capeamos la estación
con dosis de paciencia,
de mudez, de silencios,
sorbos de vida,
tragos de ausencias
y si lo conseguimos…
con un doble de olvido.
Miramos de nuevo el afuera
y nuestra mirada se pierde en el adentro,
buscamos espacios por estrenar
y están llenos de recuerdos.

Quizás mañana el olvido
me reserve un espacio,
quizás el amanecer alumbre
algún rincón escondido
o quizás simplemente mañana
la luz me robe algún latido.

Siempre existe el otoño
con días del último verano.

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*

24 divagaron conmigo:

difistinto dijo...

"Quizás mañana el olvido
me reserve un espacio"



Este poema me ha gustado especialmente, a muchos que he leido tuyos.

Es precioso.
Es verdad.

moderato_Dos_josef dijo...

"Callamos lo que no se puede decir,
ocultamos en la noche nuestros adentros..."
Tu poema me ha hecho reflexionar mucho, es un precioso poema que suelta y expande unas cuantas verdades sobre el tiempo y el paso de la vida y nuestra estancia en la vida. Una maravilla! Un abrazo.

Eduardo Galván dijo...

me gusta esa idea-realidad de las estaciones individuales, personales, intrasferibles... en mi caso, muchísimas primaveras, algún verano, que yo recuerde muy pocos inviernos...

abrazos.

Roberto Esmoris Lara dijo...

siempre existe el otoño con días del último verano,
siempre hubo un invierno de leños y ginebra,
y una primavera que besó tu cuerpo y un último verano en nuestras ramas secas
Nuestro tren paró en cada estación y a veces nos negó el pasaje de ida y vuelta.
(María Varu, me llegó al corazón, y él dice que te quiere)

Besos de tu amigo el REL

TORO SALVAJE dijo...

Si.
Somos nosotros.
El tiempo somos nosotros.

Besos.

MAG dijo...

Que bonito....todo cambia,
ver hacia atrás y ver lo que hemos crecido, recordar las primaveras, y volver a aprender de los inviernos.

A veces me cuesta trabajo recordar que es un ciclo, que despues del invierno está la primavera, a veces yo sola insisto en detenerme y autocompadecerme en el invierno, Pero; definitivamente no sería hoy quien soy si no hubiera aprendido tanto de esos inviernos.

Hermoso María, como todas tus letras.
Gracias

Anzili dijo...

Si, sense dubtes les estacions són cada vegada més estacions interiors. Però ostres, aquest hivern se'm està fent llarg, més ben dit els dos hiverns, el de fora i el de dins... A veure si arriba primavera de manera magnífica! Amb els teus poemes va arribant mica en mica Maria.

Una abraçada enorme!

CONRA dijo...

Es verdad que llenamos la vida de tiempo, estaciones repletas de recuerdos.
Bien dices:
“Acumulamos tiempo
y ya no importa tanto
si es invierno o es primavera,
el tiempo nos trae nuevas instrucciones”
¡¡¡Me ha encantado el poema!!!
Muchos besos y buen fin de semana.

triste_vida dijo...

Els hiverns poden ser els mateixos, les estaciones potser no canvien, pero l'aigua que cau no es sempre la mateixa, els flocs de neu d'aquest any no son els mateixos que els de l'any passat i les flor que neixen no son aquelles que a la tardor van morir...

M'agrada viure segons l'estacio que toca, doncs es cert que cadascuna guarda amb mi uns sentiments molt diferents, cadascuna te uns records, te uns somriures, te uns nous coneixements...es cert que el temps es qui fa que anem canviant, doncs cada dia recorrem una mica mes del nostre cami, cada cop coneixem mes, cada cop la nostra experiencia es mes gran, pero sempre queda i quedara un raco pels nous moments, per afegir les novetats que dia a dia anem vivint...res passa a l'oblit, tot queda en algun lloc...sigui a la ment o sigui al cor...

Petons!

Shanty dijo...

Feliz día del cariño. Un gusto volver a visitarte y leerte.
Abrazos,
Shanty

Isla dijo...

Porque eres una mujer hermosa
en alma y pensamiento
bella en palabras y aliento
vengo a darte un abrazo y un beso
en el dia de la amistad y el amor

entre nos
todos los dias es de amor y amistad

Besos, ternura y amor ♥

Besos
ternura
y amor :)

SeaSirens dijo...

Instantes de memoria, dibujando nuestro pasado,
anhelando cada segundo, siempre deseado.
No hay esperanza por haber navegado
solo imperativos por no haberlo conseguido; flotar en sus aguas,
es simplemente la cumbre y parte de nuestro destino.


Paralizar cada momento, idealizarlo y hacerlo nuestro,
es el sabor que nos queda y el deseo
que más tarde nunca llega.


Poseer esa belleza, digna del mejor pintado,
o descifrar esa angustia, propia de un mal resultado,
trae consigo espacios solitarios,
llenos de bruma, oscura y fría por la angustia,
cálida y viva por su hermosura.


Las olas siguen rompiendo y el mar
continua irrigando.
toma en tu alma la sonrisa más preciada y besa la sal mojada,
esperando siempre, que la marea esté
en su más profunda calma…


Tus palabras siempre llenas de sentimiento arraigado y dulzura para expresarlo.
eso si que no puede morir con el tiempo!

Besos Maria, y espero que tengas el mismo amor que derrochas, durante todo el año.

Antonio Castellón dijo...

Hermoso poema, María, o hermosa reflexión, o mejor ambas cosas, pero noto cierto tono melancólico.

Decía Nietzsche que el mayor hallazgo de su Zarathustra era haber alcanzado la lucidez del "eterno retorno". Nietzsche, ya se sabe, era un indomable y rabioso amante de la vida, y se 'inventó' esa especie de consuelo metafísico indemostrable.
Lo que creo que ocurre con el tiempo es que, pasados los años, lo interiorizamos; como bien dices en tu poema, ya no importa tanto si es invierno o primavera, porque miramos al tiempo desde dentro. Es 'nuestro tiempo' el que nos importa. ¿Qué más nos da si llueve afuera, si dentro nuestro brilla un sol espléndido? Y si afuera hace un frío de hielo puede que sonríamos extrañamente, porque en nuestro interior florece esa misma mañana la primavera...
Lo malo de esto es que también funciona en el sentido opuesto. Interiorizar el tiempo no nos libra de las inclemencias del mismo.
Entonces lo que debemos hacer, según lo veo, es guardar el asombro ante la vida, sea cual sea el tiempo. Porque seguro que...

"Quizás mañana el olvido
me reserve un espacio,
quizás el amanecer alumbre
algún rincón escondido
o quizás simplemente mañana
la luz me robe algún latido."

En lugar del "quizás", pon un "seguro que...". Sólo tienes, tenemos, que mantener el alma despierta. La vida se encarga de todo lo demás.

Un abrazo, María.

Camille Stein dijo...

el tiempo interior

el tiempo exterior...

acumulamos tiempo como granos de arena

pero cuáles son las instrucciones adecuadas para que los segundos y sus latidos perduren...

bellísimo texto, María

un beso

SOL dijo...

Creo que es precioso .. si me pongo a pensar siento que las estaciones estan dentro de nosotros... Nosotros (valga la redundancia) decidimos en que estación queremos vivir!!!
Besos llenos de luz cielo!!!

Verbo... dijo...

Usted lo ha dicho con sabiduría
ése primer frío
nos cogió sin abrigo.

A mi me dió un resfriado de días,
enferma estuve
sin querer curar.

Besos.

Fernando dijo...

siempre existimos en la memoria del tiempo...quizás lo malo no es el tiempo si no que pasa por nosotros..besos.

Malena dijo...

Es una maravilla este poema, María. Es verdad que tenemos nuestras propias estaciones interiores que no se suceden al mismo ritmo que las exteriores pero afortunadamente, a pesar de que el tiempo avanza, siempre somos capaces de sorprendernos con la belleza de una gota de agua.Siempre quedan cosas bellas por descubrir.

Un petó molt fort i gràcies per les teves paraules sempre tan plenas d'amistat.

anamorgana dijo...

Hola María, gracias por tus visitas. Este poema me ha gustado mucho y me ha echo pensar eso es bueno. Gracias por estos regalos.
anamorgana

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Pero que cosa mas linda este poema, me lo he llevado para tenerlo entre los escritos que mas me han gustado. Es una maravilla, cada frase es una gran verdad, y que dificil es encontrar un verdad en cada frase. Maravilloso, digno de vos, tiene tu sello, si no estaria en tu blog, diría sin dudar que es tuyo. Una vez una persona muy famosa, una artista de muchos años, ochenta y tantos, me dijo: "Juan envejecer es cambiar de costumbres." Y tiene razón muchisima razón. Perdón por lo extenso de mi comentario, pero nada de lo puesto podría quitar. Un beso muy grande y seguí regalandonos esta literatura.

efe dijo...

Pues si la primavera nos hace olvidar el duro invierno al igual que la alegria apaga la tristeza.
Un beso
efe

qui sap si... dijo...

Assegut al porxo de casa
veient passar el temps,
recolzat a la gaiata
i el cap sota un barret, descansa.
A estones fa la becaina,
d’altres xiuxiueja
com en una conversa còmplice
amb quelcom que només veu ell,
o potser són els remordiments
que de tant en tant s’escapen.
La vida li ha fet el seu propi rellotge,
i els records les seves manetes.
Quan tu veus hivern,
ell veu treball dur de sol a sol.
Quan retalles flors silvestres,
ell festeja les nines belles.
Quan tu veus platja i vacances,
el veu petons furtius
i jocs d’amors prohibits i clandestins.
Quan tu veus les fulles grogues i roges
caient en balls de brisa i vent,
ell veu l’amor de sa vida fugin
amb altra companyia.
Quan tu veus festa en família,
ell veu l’ànima ferida.
Quan tu veus el sol ponent-se
més enllà de les muntanyes i serres,
ell veu la por de la solitud
i la joia del miratge,
quan torna a ser vida la vida
que va perdre,
la música,
la lluna,
la dona,
la pallissa...
Assegut al porxo de casa
veient passar el temps,
recolzat a la gaiata
i el cap sota un barret,
descansa,
somia que viu la vida
que se li escapà...

eyrenne dijo...

Las estaciones vuelven, pero yo siempre regreso al otoño, invariablemente y deseando encontrarme con las demás estaciones de nuevo.

Saludos.

;)

IGNACIO dijo...

Como suelo confundir las estaciones, la cálidez del amor me indica cuando es verano, o en su asusencia frío.
El sentir no entiende de estaciones, ni de tiempos, el ahora se lo traga impunemente el más tarde.
Besos María.