6 de marzo de 2010

MIEDO


el miedo abraza mi miedo

me visto de costumbre
y acomodo mis pasos,
escribo en el agua
un libro sin memoria
no imprimo huellas
en el vuelo del viento
ni en la tierra dejo surcos
... me sumerjo en el eco ignoto
para no irrumpir lugar
y el miedo sigue abrazado
en un recelo que no detengo

¿dónde el azul del cielo
o el verdor del campo?

¿dónde la calma del silencio?

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*

18 divagaron conmigo:

Maya dijo...

En el azul del cielo los miedos tienden siempre a diluirse...

El Drac dijo...

Felizmente el miedo aún no se convierte en pánico y te deja construir estos hermosos versos. Un abrazo

moderato_Dos_josef dijo...

me gusta encontrar esa calma del silencio para relajarme y controlar el miedo inexplicable.
Muy buen poema.
Un abrazo!

Eli dijo...

Cada vez es menos divagación el cuerpo que construyes a tus venas eternas y que entalla perfectamente con nuestras limitaciones etéreas. Leerte es descubrírse, en una voz que resume nuestros tímbres bajo un mismo sueño...

TORO SALVAJE dijo...

Dentro de ti.
Búscalos.

Besos.

Rodrigo D. Granados C. dijo...

La calma del silencio está cuando acaba el camino, a mano derecha (o izquierda) según se va al cielo; nada más pasar el fin del verde de los campos. Pasar con pie de lana asegura disfrutar del paisaje en el trayecto, y dejarlo incólume para los que vengan detrás.

anamorgana dijo...

Deja el miedo, no es buen acompañante para encontrar paz y silencio.
Todo está dentro de nosotros(dicen).
Buen poema, me gusta.
Besos

© Reina dijo...

Buen poema, María.

Es simpre un placer regresar a este espacio azul y leerte.

Besos

marisa dijo...

y a pesar de todo...qué hermoso te ha quedado ese miedo maría, qué hermoso e inquietante.Un beso

Malena dijo...

Pero el miedo puede ser derrotado por la ilusión, por la esperanza, por unas letras como las tuyas que llevan siempre belleza.

Mil besos y mil rosas, mi querida María.

Ignacio dijo...

Quien no siente miedo alguno no siente, el miedo es algo que va y viene, como nuestras estaciones emocionales, las estaciones por donde no pasan trenes no llevan a ningún sitio.
Perder el miedo con la naturalidad de lo que somos, nos hace ser conscientes de quien somos.
O como somos...

Besos Maria.

Catalina Zentner dijo...

En un poema, en la sonrisa de un niño, en una rama florecida, en un manantial en medio de verdores...

Y si la sabemos encontrar, dentro de nosotros.

Abrazos,

De cenizas dijo...

Lo escrito en el viento, o en el agua, es indeleble y recorre el tiempo dejando una estela de afecto...




besos

Paco Alonso dijo...

Hoy tus letras me encantaron muy especialmente, es un placer visitar tu espacio.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

TriniReina dijo...

El miedo hace que desaparezcan todos los colores y, además, es contaminante; a más, más...

Besos

Jesús Arroyo dijo...

¿Dónde?
La puerta siempre en tu pensamiento.
Besos.

Marisa dijo...

En el verde de
los campos y en
el azul del mar
se desvanecen
los miedos.

Tus palabras
siempre dejarán
tu huella.

Besos

qui sap si... dijo...

Em rosega la por de l’efímer,
i del seu fill l’oblit.
D’aquestes passes meves
que es perden
sense deixar cap petjada perenne
ni ser referència
per a altres peus
en el seu caminar.
D’aquests versos meus
escrits en un aire
que no es respira,
caient paraules i lletres
sense ser etèries
per camins
on mai trepitjaran altres peus,
que peus desconeguts.
Em se finit
i conec ja els primers símptomes
que fan cert aquest saber.
No pregunto on són els fruits
dels meus oblits
ni del meu passat,
el dubte és,
on aniran els futurs passos
que donarà el meu equívoc ser.