21 de abril de 2010

SÍSIFO


no consigo rozar el sol
ni aún andando en oscuridad

van mis pies
pisando la tierra de los campos
mientras el rocío
escribe en peldaños de lluvia

los pasos me acercan
pero a cada tropiezo
aumenta la distancia

desisto a veces
desierto otras
... y al amanecer
el deseo se despierta
de nuevo y otra vez
con un alma anhelante
por querer rozar el sol

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*

18 divagaron conmigo:

TORO SALVAJE dijo...

Algún día será tuyo.
No desistas.

Besos.

SILVIA. N.N. dijo...

Roza el sol sin miedo, no quema, que bonito tu poema

Marisa dijo...

Aunque ciego Sísifo
desde lo alto de la
montaña, y antes de
de rodar de nuevo,
sabía que desde allí
todo era hermoso,
aprenderemos a disfrutar
de la luz, aún sin
tocar cielo.

Besiños María

Roberto Esmoris Lara dijo...

No quiero hablar de Sísifo o de la condena inútil porque sé que alcanzarás el sol por los peldaños de la lluvia, y que en cada tropiezo te alzará con ternura.
Besos, poeta, desde el corazón

UnaSirenaVarada dijo...

Me encanta, María. Te dejo otro verso:

Rodó la piedra y otra vez como antes
la empujaré, la empujaré cuestarriba
para verla rodar de nuevo.
Comienza la batalla que he librado mil veces
contra la piedra y Sísifo y mí mismo.
Piedra que nunca te detendrás en la cima:
te doy las gracias por rodar cuestabajo.
Sin este drama inútil sería inútil la vida.
(Jose Emilio Pacheco)


Un abrazo

Noray dijo...

Tu extraordinario poema me ha hecho recordar un poema que escribí en octubre de 2008.



Subo hasta el cielo
para descender de nuevo
al feroz averno
en la larga noche
de la eternidad.

Mi sino no es otro
que rodar, igual que Sísifo,
mi alma desnuda
hasta lo más alto
de la cumbre escarpada.

Estoy condenado
a vagar ciego
durante la jornada
hundido en las sombras
de mis propias huellas.

Sólo cuando alcanzo la cima,
por un momento y a pesar de mi mirada muerta,
puedo contemplar la belleza del paisaje,
las inmensas llanuras, los profundos valles,
los ríos, los océanos, los mares.

Y en un ínfimo instante,
con el recuerdo perenne
de las estrellas fugaces,
en la soledad nocturna,
soy plenamente feliz.




Un beso

Catalina Zentner dijo...

Yo creo que sí, que alcanzas el sol cuando lo nombras en tus versos.

Abrazos,

Oceanida dijo...

Llegaras como llegas con las letras amiga.

A veces el sol no esta tan lejos como pensamos.

Un abrazo!

TriniReina dijo...

Siempre veo el amanecer como una oportunidad para algo inconcreto, y por eso, como Sísifo, emprendo nuevamente el camino al alba.

Muy hermoso

Besos

De cenizas dijo...

¿Será que vivir es precisamente eso? Pecado de hibris, como Sísifo.


besos

media luna dijo...

Mientras haya anhelos, habrá amaneceres.
Un placer tu poesía.
Un beso

Angel Castillo Fernández dijo...

No sé si lo alcanzarás, pero tus palabras brillan igual.

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Creo que no puedes rozar sol, porque vive dentro de tí. Solo un ser luminoso como vos, puede escribir de esta manera, sintiendo hasta la fibra más íntima en cada palabra. No tardará el momento donde rozarás tu interior y la luz se hará solo para tu espíritu. Bellisimo, como siempre. Un beso mi querida POETA amiga.

Steki dijo...

Vamos que ya llegas, amiga querida. Lo tienes ahí nomás...
Acá estoy de vuelta en mi tierra, apareciendo lentamente.
Besote grande para ti,
STEKI.

MentesSueltas dijo...

Hermosisimo poema, intimo y definitorio.

Te abrazo
MentesSueltas

Antonio H. Martín dijo...

No desistas nunca, María.
Y mira bien dentro de esa oscuridad, porque puede que haya algún sol oculto...

Un abrazo de otro "Sísifo".

Eli dijo...

Rumiada por las hojas, dejé de ser polea de luz y carbonicé mi inocencia en la ventana. La lluvia dejó de arrastrarme, para en(t/c)ender una sed que solo el relámpago sacia.

Besos.

Ignacio dijo...

Puede que no consigas rozar el sol, aunque de noche estoy convencido de que tu sentir llega a la luna.
Besos.