13 de junio de 2010

DUELE


duele
la palabra lanzada

ese sonido que penetra
con la precisión exacta
de una daga

vértice de acero
que marca en el alma
el inicio de las tinieblas

abertura
que corrompe
los aires del pensamiento

de una mirada
la oscura humedad
que nace de su cuenca

Safe Creative #1006136576708
*

19 divagaron conmigo:

Fernando dijo...

las palabras caminan sobre nosotros...las miradas dan a veces el juego incansable de los senderos...

besos.

anamorgana dijo...

Hay palabras que duelen y miradas que matan el corazón un poco.
Estupendo poema María, como siempre.
Un abrazo

Elena dijo...

Duele... como duele.
Precioso Maria
Besitos.

TORO SALVAJE dijo...

La palabra puede ser tambíen la peor de las armas.
Hay que usarla con cuidado.

Besos.

Monica Binsou dijo...

"La palabra como abertura que corrompe los aires de pensamiento..."
La palabra como soplo de vida que vitaliza pensamientos letargicos...
La palabra como evidencia de lo mas puro,extracto de esencia humana...
La unica certeza...la palabra nunca es efímera, ni volátil...siempre llega para...
PENETRAR
MARCAR EL ALMA
¿CORROMPER?
LANZAR

Que grato fue visitar tu blog... andare pronto por aca! Un abrazo!

MaLena Ezcurra dijo...

Duelen las palabras lanzadas y las no dichas.


Te abrazo María en tu casa encuentro la poesía que me llena el alma.


M.

Eli dijo...

Hoy temprano, casi elaboré un comentario, cuando sobrevino un apagón de casi seis horas y ya ves, no lo recuerdo. Pero tus escritos siempre interactúan con mi fuente de voltaje. ;)

El arca, mantenía la ventana en alto, con tal de borrar la puerta y mantener ambos diluvios separados. Fue la única manera de sobrevivír. Hablando y callando al mismo tiempo.

Besos a media luz.

Un niño cualquiera dijo...

Las palabras, para la mayoría de la gente, no dejan de ser el hermoso medio de transporte de las sensaciones, de los pensamientos y los sueños Para nosotros, que vivimos entre ellas, significan mucho más; disfrutan y padecen a nuestro lado Si se miran con los ojos apropiados...

Un besazo con mucho mucho cariño, Maria... y recuerdos desde el Norte,

Un niño cualquiera.

Sneyder dijo...

Duelen miradas que penetran en nuestro interior taladrando el alma, no son solo las palabras...


Fué bonito pasear por tus letras espero volver.


Besos

Marisa dijo...

Hay palabras que duelen
tanto que retumban allá
adentro, que no permiten
el olvido.

Besos, María

De cenizas dijo...

¿Quieres decir que las palabras que más nos duelen no son las que sabíamos que tarde o temprano íbamos a escuchar?


besos

Eria.. dijo...

Duelen...

ybris dijo...

Las palabras duelen:
hieren, entenebrecen, corrompen, anegan.
Pero sobre todo duelen por uno sabe que podrían ser todo lo contrario.

Besos.

Justy Walker dijo...

Yo no encontré nada que doliera más que el silencio...

Besos

carmen jiménez dijo...

Precisión exacta de tus versos describiendo el dolor que puede causar la palabra.
Delicioso poema que alumbra las tinieblas.
Por cierto María que no te he visto apuntada en el III Encuentro, porque vienes ¿verdad? Es que hoy cumple el plazo, creo.
Besitos.

Javier dijo...

La palabra y el lenguaje que esconde, que a veces seduce, que a veces tañe sobre nuestras heridas o dentro de nuestros silencios.

Tus palabras, agridulces, parecen miradas.

Besos.

Duna dijo...

Duele la llaga
que produce la lanza
que horada.
Duele escucharla
y sentirla, y asimilarla.
Duele hasta el alma
al escuchar algunas palabras.
Arma del poeta,
preciosa
cadenciosa
¡qué dañina puede ser!.

Besos amiga.

AnaR dijo...

El dolor provoca un rictus que el poema traza, impecablemente.

Inmenso.

Abrazos

qui sap si... dijo...

Dius que el mot t’ha fet mal
i es penedeix la boca
d’haver-la escopit
amb la força del teu rebuig.
Se t’ha clavat fort al cor
amb la mateixa metzina
que al meu
ha fet el teu rebuig.
I ara vol netejar-ho
el bany salobre
d’una pluja
de gotes vessades
lentament galtes avall.
Es fon qui sap per quan
el lligam d’amor
que va cosir a la vida
i va fer néixer tants sols
en les teves ninetes.
S’ha trencar el mot
com una daga vella
dins el meu coll
i m’ha ferit
d’orgull ferit,
mentre caic
en la negra nit
del teu oblit.