10 de enero de 2012

ÓRBITA

Fotografía: Nacho Gabrielli


y descendió a los infiernos
el alma sin un adiós

atrás las estrellas
ensortijadas a la noche

los murmullos empalados
al alambre de las horas

el trayecto
perdido
entre el averno
y la arteria del olvido

como fugaz cometa
desciende el alma
sin un adiós
en la órbita del egoísmo


Safe Creative #1201060857316

*

9 divagaron conmigo:

José Manuel dijo...

El trayecto
perdido
entre el averno
y la arteria del olvido...
Alma que vive entre la pasión y la indiferencia; sensible y fugaz.

Saludos Maria, un beso.

Oréadas dijo...

Triste cometa de órbita extraviada.
Un saludo, gracias por pasar por mi espacio.
Pd: Espero un día coincidir en Zero Art

TriniReina dijo...

Y, cuando el alma desciende, hace falta mucho aire para volver a elevarla. Aún así, probemos...

Besos

Marisa dijo...

Es que el adios se hace
más doloroso cuando
no se quiso hacerlo palabra
o no hubo tiempo de decirlo.

Un abrazo muy grande.

Topacio dijo...

Me gusta la comparación del alma con una cometa, desciende y desciende en la órbita del egoísmo. Tal vez cambie el viento y se vuelva a elevar, por eso no se despidió.

Besos y gracias por tu vista a mi blog.

Sir Bran dijo...

El alma es la esencia de todo vuelo... y a la vez de todo aterrizaje... la creo dócil y nada pecaminosa, por ir a posarse en el egoísmo.
Sólo ella tiene tanto derecho.

Siempre bonita tu escritura.

Besiños.

TORO SALVAJE dijo...

La órbita más horrible de todas.

Besos.

Oceanida dijo...

Tacndo fondo que se dice...

Un abrazo.

Catalina Zentner dijo...

Volver a orientarse en el camino, deslizarse en versos cristalinos...sigamos divagando, María.