10 de julio de 2012

DESENCUENTRO



Fotografía: Tom Hoops


no tengo más recuerdo
que los guardados
por haber amado

no tengo más dolor
que las heridas
de los que amé

no hallé nunca
una cima
que no guardara bajo sus pies
la profundidad del abismo


 

Safe Creative #1207091942137

*

9 divagaron conmigo:

José Manuel dijo...

El sentimiento que no respondió a todo lo que se depositó en él.
Un poema muy hermoso.

Besos

Oréadas dijo...

El amor no espera nunca no ser correspondido.
Besitos

Sneyder dijo...

Pero queda el sentimiento… de haber amado, aunque no fuera como soñaste...

Un cálido abrazo

Marisa dijo...

Recordar momentos
en los que se ha amado
y sufrido
es recorrer toda una vida
a través del corazón.

Un abrazo muy fuerte.

Igna dijo...

Me imagino unos pies, en la profundidad del abismo, me imagino las fisuras por donde se cuela el dolor, me imagino que los recuerdos de haber amado no tienen en realidad abismos, son cúspides siempre en positivo, porque amar aunque duela reconforta en el recuerdo.
Besos Maria.

Gloria Reyna dijo...

Precioso poema lleno de verdad.
Un abrazo

Elizabeth dijo...

Amo esa manera tierna que tienes María de dar en el blanco, aún sin proponértelo. La palabra surge de una manera tan honesta que cubre nuestra recién adquirida desnudez con inocencia.

Besos hermosa!

Susana Peiró dijo...

¡Qué poema, María! El cierre contundente (y certero como un rayo) advierte, denuncia, identifica las cimas ficticias y desnuda el abismo que orillamos en el diario vivir. Buen trabajo guapa! Y mi abrazo, siempre largo y con mucho cariño para Vos.

qui sap si... dijo...

Cavalca el record
pels polsegosos camins
de la memòria,
cercant llums en la foscor
i donant forma a les ombres
d’un ahir cada cop més llunyà.
Retornen com fantasmes
el frec suau de petons
que es desfan
com el fum
dels primers cigarrets.
Mentre amb els ulls closos,
allargasso les mans
esperant ballar amb un cos
que ja només és el fruit
d’un vell record.
I retornen per obrir velles ferides
els sons de les passades cançons
que junt vam dansar
en penombres de soledat buscades.
No hi ha cap precipici
sota els peus que ja no ballen,
només l’oblit,
que segueix els pocs records,
que acaronem com recent nascuts
entre els nostres braços,
encara closos els ulls que et van mirar.