25 de enero de 2017

LA SOMBRA ALARGADA

...sólo dijimos adiós con palabras
yo he muerto cientos de veces...
                                                     Amy Winehouse



no hay sombra más alargada que la que imprime una despedida…

despedirse, decir adiós, alejarse, marchar, desaparecer, huir… deja siempre una huella anclada

en aguas varadas, cuna de recuerdos, memoria que vaga en el tiempo sin hallar la casa del
olvido…

despedirse es comenzar a respirar el oxígeno de lo vivido, partículas que se adentran hasta 

el último resquicio del alma y que acuden fielmente a la realidad, ante el más pueril de los
motivos...

nos despedimos con palabras, nos despedimos con abrazos e incluso con un beso… punto 

exacto donde comienza a nacer la sombra, donde germina la ausencia, es la muerte
proclamando su agonía

y se rechaza la muerte
… y se disfraza la ausencia
y en la noche se esconde su sombra, en esa oscuridad donde todo se une y nada se contempla,

habitáculo silencioso del ruido… donde una y otra vez la aparición del recuerdo se alza en la
memoria, donde una y otra vez se palpa la carencia, donde la única presencia es ese vacío
que abraza al alma, donde cada pensamiento reverbera su realidad ausente, donde cada 
sentimiento halla su abismo…

… se muere un poco en cada adiós, en ese alejamiento de lo que ya se fue, un largo
itinerario se imprime en esa sombra que crece perezosamente en busca del olvido…



(Prólogo del libro EL RENACER DEL FÉNIX)
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